El Speaker Corner del VIII Foro Empresarial de Empresarias Galicia cerró su ronda de conversaciones con una historia que muchas de las presentes en la sala reconocieron como propia: la de alguien que lo tenía todo sobre el papel (carrera, formación, experiencia en grandes empresas) y aun así sentía que algo no encajaba.
Ana Belén Pazo, coach profesional con triple certificación en Life Coaching y fundadora de pazocoach.com, charló con Gema Domínguez sobre autoestima profesional, síndrome de la impostora y el valor de atreverse a preguntarse qué quiere una misma.
De liderar equipos a acompañar personas
Ana Belén Pazo tiene una trayectoria que va de Ourense a Vigo, de Vigo a Madrid (donde vivió más de diecisiete años) y de la gran empresa al emprendimiento. Durante años lideró equipos en entornos corporativos, hasta que decidió dar un giro hacia el acompañamiento personal y profesional. Hoy, desde Goián, trabaja con personas y equipos con foco en liderazgo, autoestima profesional y dinámicas relacionadas con el síndrome de la impostora y el impacto del narcisismo en los entornos de trabajo.
El cambio, explicó, no fue sencillo. Pasar de tener objetivos definidos por una estructura corporativa a preguntarse qué quiere una misma genera una libertad que al mismo tiempo puede asustar. La incertidumbre, reconoció, también fue parte del proceso.
El descubrimiento más importante: conectar consigo misma
Cuando Gema le preguntó qué fue lo más retador de emprender, Ana Belén no dudó: conectar consigo misma. Años acostumbrada a preguntar qué quería su empresa, su jefe o su familia, descubrió que no tenía el hábito de preguntarse qué quería ella. Y ese fue, según sus palabras, el gran cambio, el más enriquecedor y también el más necesario.
El coaching no llegó como una elección vocacional desde el principio, sino como consecuencia de un proceso personal. Siempre en formación, siempre cursando algo más, llegó un momento en que se preguntó qué le pasaba. La respuesta que encontró al rascar fue una baja autoestima profesional que, como ella misma explicó, siempre tiene una historia detrás que hay que mirar para sanarla.
Qué es la autoestima profesional y por qué importa
Una de las partes más valiosas de la conversación fue cuando Ana Belén explicó con claridad un concepto que muchas reconocieron en silencio: la autoestima profesional. No es el currículum, aclaró, sino cómo una se ve a sí misma como profesional, una percepción subjetiva que puede no tener nada que ver con los logros reales. Ha conocido, dijo, personas con currículums impecables que no se consideran suficientes.
Las consecuencias prácticas son concretas, por ejemplo no atreverse a sentarse a la mesa, no levantar la mano, no delegar porque una se fía más de sí misma que de los demás, decir sí con la cabeza cuando en realidad se quiere decir no. El síndrome de la impostora, subrayó, empezó siendo identificado en mujeres precisamente por ese cuestionamiento constante que tantas conocen.
Empresarias Galicia como espacio de pertenencia
Cuando Gema le preguntó qué había encontrado en Empresarias Galicia, Ana Belén respondió con una sola palabra: pertenencia. Un espacio donde sentirse identificada, donde compartir lo que a veces la familia o el entorno cercano no entiende, donde hay compañerismo y también reto. Porque, como señaló, cuando ves a otra mujer brillar, eso te da permiso para brillar tú también.
Un brindis por las que se atreven
La conversación cerró como todas las del Speaker Corner: con un brindis. El de Ana Belén fue por todas las mujeres que se atreven a hacer un cambio y a sentarse en la mesa con los demás. Una imagen que, viniendo de quien trabaja precisamente con quienes no se atreven a ocupar ese lugar, tenía un peso especial.